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Cada vez son más las personas que optan por pasar sus vacaciones de verano en la montaña. 

No es de extrañar, puesto que España cuenta con parajes espectaculares repletos de montañas, ríos, ibones y bosques de los que disfrutar, ya sea dando un paseo tranquilo o realizando actividades en las que poner a prueba nuestra resistencia y espíritu aventurero.

Entre estas actividades encontramos el senderismo, muy popular entre los amantes de la montaña. Existen miles de caminos por toda España, de todas las dificultades y niveles de exigencia.

Sin embargo, sea cual sea el sendero que elijamos para deleitarnos con la belleza del paisaje este verano, es importante que no perdamos de vista el material que debemos llevar con nosotros al hacer una excursión por la montaña.

Pues bien, desde Tirolina Valle de Tena te contamos todo lo que necesitas saber para realizar una salida por la montaña en verano sin contratiempos, de forma que no tengas ningún problema para disfrutar de la experiencia como es debido y relajarte tanto como esperabas.

Para poder preparar tu mochila de travesía de forma óptima es necesario tener claro cuál es la longitud de la caminata que vamos a hacer, así como su dificultad técnica y desnivel.

La extensión de la excursión no influye tanto en el tipo de material que tendremos que llevar, sino en la cantidad de agua y comida con la que necesitaremos cargar. Sin embargo, el tipo de terreno y previsión meteorológica influirá además en el tipo de calzado y ropa que deberemos portar. 

También es indispensable informarse sobre la naturaleza del terreno con el que tendremos que lidiar, y las condiciones climatológicas a las que nos enfrentaremos. 

En este sentido, si tenemos pensado hacer una excursión en verano, es necesario que compruebes la temperatura máxima que puede alcanzar el aire durante tu excursión, siendo recomendable evitar el senderismo durante los días más calurosos del año.

En todo caso, sea cual sea la caminata que decidamos realizar, es necesario que antes de salir de excursión por la montaña revisemos que contamos con el material siguiente:

Equipamiento

El equipo de montaña básico en cualquier excursión incluye un buen calzado, una mochila cómoda y una cantimplora.

Para rutas de poco recorrido, basta con una mochila con una capacidad máxima de 10 litros. Sin embargo, para travesías más largas en las que vayamos a acampar de noche, se requiere de mochilas con una capacidad mayor, hasta un máximo de 70 litros. 

A este respecto, es importante tener en cuenta que cuanto mayor peso echemos en la espalda, más nos costará andar cada kilómetro de nuestra ruta, por lo que se recomienda que en la mochila solamente se lleven aquellas cosas que realmente necesitaremos durante nuestro viaje.

Con carácter opcional, también pueden añadirse bastones para andar, si bien solamente se recomienda su uso cuando se trate de rutas abruptas y empinadas, y se cuente con experiencia en su uso.

También podemos incluir una toalla de viaje de microfibra, si sabemos que nos encontraremos con un río, ibón o poza, y estamos decididos a darnos un chapuzón helado.

Además, en caso de que decidamos acampar de noche en la montaña, nuestro equipamiento también deberá incluir una linterna, tienda de campaña, saco de dormir y en su caso, un hornillo. 

Ropa y calzado adecuados

Uno de los elementos más importantes para garantizar una travesía sin accidentes es elegir un calzado apto para realizar senderismo y adaptado al nivel de dificultad de la caminata que hayamos elegido realizar.

Lo contrario puede dar lugar a que nuestros pies sufran demasiada presión, forcemos nuestras piernas, o suframos caídas que desemboquen en torceduras de tobillo, fracturas o fisuras de cualquier tipo.

Por su parte, la ropa que elijamos dependerá de las condiciones climatológicas que esperemos enfrentar durante el trayecto. Tratándose de una excursión realizada en verano, es imprescindible llevar gorra, gafas de sol y protección solar.

Sin embargo, el tiempo en la montaña es cambiante y a veces, imprevisible. Como consecuencia, aunque la previsión metereológica pueda parecer favorable, no está de más llevar en nuestra mochila un cortavientos o sudadera para el caso de que refresque, lo que suele ocurrir en los puntos más altos de la montaña, y un impermeable por si llueve.

Además, se aconseja llevar calcetines de calidad y ropa interior transpirable, así como ropa de recambio en caso de que nuestra excursión incluya la acampada durante una o varias noches.

Agua y comida

En toda excursión, se recomienda llevar al menos un litro de agua, si bien esta cantidad deberá ser mayor en caso de rutas más largas o que requieran un mayor esfuerzo físico. Además es conveniente que parte de esta agua la incluyamos en una cantimplora o termo que tengamos a mano durante la excursión y que mantenga fría el agua.Por otro lado, también resulta imprescindible que durante el camino hagamos paradas destinadas a reponer fuerzas y evitar afecciones que puedan frenar nuestra aventura, para lo que se aconseja llevar alimentos ligeros pero con alto contenido energético como barritas o frutos secos.